Vaudeville negro está basado en el vaudeville
(teatro americano de los años 30). Era un teatro de variedadescon teatro, música, baile y magia de los tiempos de Houdini. El espectáculo no es exactamente vaudeville, pero tampoco es exactamente negro... Es apto para todos los públicos y como no es hablado, para todos los idiomas.





De puro payasos es una invitación a jugar, a divertirse y asombrarse. Estos dos payasos contagiaran su alegría con antiguas rutinas de circo, esas que sorprendieron a nuestros abuelos. El trapecio con cuerdas elásticas y la cuerda indiana les quitarán el aliento.

 
El empresario de este circo inverosímil (siempre obsesionado con ahorrar y suprimir gastos) tuvo la feliz idea de contratar artistas de cartón-piedra, que ni reivindican mejoras salariales ni hay que darles de alta en la Seguridad Social.
¡El circo la telaraña está aquí, que no se lo cuenten!!






Ellas son testarudas, obcecadas, distantes y distintas; dispares y disparatadas; cómicas, satíricas, tiernas y entrañables.
Ellas son dos octogenarias a las que la vida ha aparcado en una residencia de la 3ª edad, como se aparcan los coches en un cementerio de automóviles, obligándolas a compartir los últimos días de sus vidas. Un espectáculo de humor donde la cotidianeidad se convierte en el motor de los hechos y nuestras protagonistas en dos cajas de sorpresas.


www.tdecalle.com